septiembre 2 2011

LA PRESUNCION DE INOCENCIA POR EL SUELO

Y ahora qué?: Una vez más en esta España nuestra la presunción de inocencia por los suelos y los juicios paralelos destrozando fama y personas. El juez ha archivado la causa contra el que fuera tesorero del Partido Popular y senador por Cantabria, Luis Bárcenas. Aquellos que le vilipendiaron e hicieron mofa de él debieran de sentirse en esta hora avergonzados y debieran pedir perdón por tanto daño hecho. Se comentaba en los corrillos bien informados de Madrid desde hace varios meses, que las famosas iníciales LB aparecidas en el caso Gurtel no correspondían a Luis Bárcenas sino al parecer a un empresario de Madrid que nada tiene que ver con el anterior y con el propio Luis Bárcenas, como así fue recogido en una conversación telefónica a los propios implicados… El auto del juez Pedreira, además deja claro que Luis Bárcenas, acreditó sus movimientos bancarios y habrá que recordar que hace meses también fue exculpada de toda responsabilidad judicial su esposa. Pero volvemos a lo de la presunción de inocencia, este país o recobra la prudencia y el sentido común a la hora de valorar los casos judiciales o el estado de derecho sólo quedará en el papel. En este caso, muchos medios de comunicación de un lado y de otro pero por distintos motivos debieran a estar hora pedir perdón de forma repetida y los dirigentes que de él se mofaron y pusieron en duda su honorabilidad, marcharse a casa, desgraciadamente nada de eso

septiembre 1 2011

EQUILIBRIO PRESUPUESTARIO

La reforma de la Constitución apoyada por los dos grandes partidos es una buena noticia, no tanto porque sea la panacea de nada, sino que se manda un mensaje al exterior de unidad y de responsabilidad. Evidentemente el control del déficit, es algo que se debiera haber realizado de forma progresiva y selectiva en los últimos cuatro años, pero más vale tarde que nunca.

Estoy de acuerdo, con los que dicen que los mercados no pueden marcar las prioridades de ningún país, pero para evitar esas circunstancias hace falta cierta independencia económica, que desgraciadamente no disfrutamos, porque tenemos que acudir a los mercados a financiarnos, y los mercados nos marcan a qué precio nos dejan el dinero.

La subida selectiva de impuestos debiera de ser otro tema considerar seriamente; una subida que no debe de frenar la actividad económica ni cargar más a las pequeñas y medianas empresas, pero que se puede dirigir a las grandes fortunas y a través de otros impuestos sobre el alcohol y tabaco.

Las medidas a tomar deben de perseguir más eficiencia en el gasto público, control del mismo y atención preferente a las capas de la sociedad más desfavorecidas. El liberalismo no vale, en este momento porque sus propuestas se han quedado obsoletas, no sirven porque generarían una desestabilización social de impredecibles consecuencias.

Por lo tanto, hay que trabajar en la austeridad con el mantenimiento de las partidas presupuestarias de carácter social y aquellas dedicadas a la obra pública generadora de puestos de trabajo.