noviembre 8 2012

EXPERIMENTOS SOCIALES

¿Dónde está escrito que ser moderno y progresista, significa defender la palabra Matrimonio para las uniones de dos personas del mismo sexo?
¿Dónde está escrito, que al lenguaje se puede cambiar a gusto de intereses particulares?
La sentencia del Tribunal Constitucional, sobre la calificación de Matrimonio de la unión de dos personas del mismo sexo es un peldaño más en el precipicio del descredito de dicho Tribunal.
No estamos hablando de igualdad de derechos ante la Ley de esas uniones, ni mucho menos del respeto a esas personas, que debe estar garantizado; sino de permitir utilizar una palabra que no significa lo mismo y como resultado poner una unión natural hombre-mujer a la misma altura que otras uniones.
El relativismo lo impregna todo y mucho más los intereses políticos.
Hay que felicitar en ese sentido; al Ministro del Interior, Jorge Fernández, que ha dicho que al margen de lo que diga al Tribunal Constitucional, para él no es Matrimonio las uniones de personas del mismo sexo.
Por cierto; según algunas encuestas más del sesenta por ciento de los españoles creen que esas uniones, debe de llamarse de otra forma.
El tiempo y la verdad acaban siendo jueces inexorables de los experimentos sociales, luego será tarde.


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Publicado noviembre 8, 2012 por gervis en la categoría Articulo