septiembre 6 2013

JUICIOS DE VALOR PRECIPITADOS

Al conocer la conversión del maquinista del tren accidentado en Santiago de Compostela con el centro de control de Renfe, segundos después del accidente, se puede deducir que la responsabilidad
del accidente, en modo alguno, esta de forma exclusiva en el maquinista.
En primer lugar, se escucha el sufrimiento de un buen hombre, de un trabajador, que reconoce su fallo pero en el que se desvela que el trazado de la curva en cuestión era una barbaridad ya comentada por los profesionales y los avisos pertinentes de la reducción de velocidad eran mínimos
o al menos insuficientes.
Es decir, como siempre, los accidentes no son solo por una única causa sino por un cumulo de casualidades y fallos.
La conversación del maquinista, es tan esclarecedora que creo, que tendrá un transcendencia fundamental a la hora de dilucidar las responsabilidades definitivas y por otro lado, demuestra que los juicios de opinión sobre la marcha acaban siendo precipitados e injustos.


Copyright © 2014. All rights reserved.

Publicado septiembre 6, 2013 por gervis en la categoría Articulo