enero 28 2014

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

 

 

 

Lo que está sucediendo en el entorno del Racing y en la propia entidad, es penoso desagradable y desde todo punto de vista desproporcionado, si ponemos al contraluz los problemas que tiene la sociedad en que vivimos.

Tratar de hacer una análisis sosegado del asunto, a estas alturas, es poco menos que imposible, porque nadie atiende a razones y hay muchos intereses cruzados en juego.

Nadie discute que la actual situación es “esperpentica” e indeseable para una institución que debiera de ser catalizadora de unidad.

Sin embargo, desgraciadamente eso no es así, desde que el equipo se politizó hace años; porque hay que recordarlo, nadie de Cantabria ponía un duro, ni euro; entonces, el rumbo de la entidad se perdió, no solo en sus esencia: un club modesto, sencillo, con poca estructura, recordamos aquellos despachos humildes del Paseo de Pereda.

Todo aquello era esencia de un equipo modesto con una afición querida en toda España, por su deportividad.

Llegaron la sociedades anónimas y a la hora de pasar por el banco para colaborar en el capital; nada de nada muy pocos fuimos entonces y las instituciones entraron de lleno o el empresario de la construcción de turno que posiblemente obligado tuvo que pechar con el Racing.

Me pregunto yo, ¿donde estaban tantos racinguistas como ahora aparecen ?

Y llegaron los viajes en autobús casi gratis o a precio reducidos para muchos jóvenes que pensaban que había una maquina de hacer dinero y entonces llego el autentico cáncer de este equipo: la politización, la pasión por estar en el palco, por figurar por los viajes y los hoteles de cinco estrellas que nunca antes el Racing había visitado y los fichajes de jugadores con fichas increíbles para una ciudad mediana,de una región que no llega a los seiscientos mil habitantes; todo ello patrocinado y consentido desde instituciones políticas que querían instumentalizar al equipo.

El Racing, empezó a perder encanto para algunos, entre los que me encuentro, posiblemente equivocados por ser románticos y gustarnos la familiaridad y las buenas relaciones.

No se trata de herir, a nadie no esta en mi intención; pero una parte de la afición cambio su comportamiento, quizá es que todo fuera fruto de las modas y de los tiempos; pero la realidad es que en los últimos tiempos ha habido “mucho ruido” y pocas nueces, es decir mucha demagogia e interés pero que el dinero lo ponga otro y en esas estamos.

Sólo, desde la concordia, el entendimiento y por supuesto la verdad se puede arreglar esto; aunque me da la impresión que es un poco tarde; ojala me equivoque; pero mal camino llevamos; auqnue la eseperanza es lo último que se pierde.


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Publicado enero 28, 2014 por gervis en la categoría Articulo