noviembre 27 2012

RECLAMAMOS UNA SOCIEDAD COMPASIVA Y MISERICORDIOSA

Estamos perdiendo la compasión, el cariño y la comprensión hacia los que sufren, nos estamos deshumanizando, sin darnos cuenta sin querer darnos cuenta.
Se pone en el centro de nuestras vidas, el beneficio y lo económico y no a las personas, importa un bledo las situaciones particulares el sufrimiento y la desesperanza; que estamos haciendo directa o indirectamente padecer a muchas personas con la pérdida de puestos de trabajo.
Todo ser humano, pero los que nos llamamos cristianos, debemos de poner manos a la obra y levantar nuestro grito de disconformidad, con la sociedad que estamos creando.
No tiene sentido una economía que no dé respuestas a bienestar del ser humano, un bienestar básico que permita una vida digna.
¿Cómo podemos revertir la situación? ¿Como podemos cambiar una mentalidad depredadora en los económico a nivel internacional?
Los valores del Evangelio, que brillan siempre, en esta situación deben de brillar aún más.
Los cristianos debemos hacerles presentes. Mas allá de los ritos, más allá de la formas, la Iglesia debe de “liderar” una respuesta global, no podemos caer por más tiempo en la trampa del conformismo, estaríamos cometiendo pecado por omisisón.


Copyright © 2014. All rights reserved.

Publicado noviembre 27, 2012 por gervis en la categoría Articulo