agosto 29 2012

SIN ESPERANZA NO HAY FUTURO

Esperanza, es una palabra que cotiza a la baja y que últimamente brilla por su ausencia.
Sin esperanza no es fácil vivir, es más diría que es muy difícil.
Esperanza con fe, en que el Señor nos tiene preparado estar junto a Él de forma infinita.
Esperanza, en que la situación económica vaya mejorando y que nuestros hijos tengan un futuro mejor.
Esperanza, en que los países pobres puedan salir de esa situación en la que se encuentran.
En fin, pensar que las cosas pueden ir a mejor.
Sin embargo, nuestros dirigentes europeos, no son capaces de dar esperanza.
Sólo nos hablan de trabajar más, pagar más impuestos, jubilarse más tarde, menos derechos individuales.
Se han convertido en aguafiestas, eso sí, sin perder sus privilegios y sus grandes sueldos y prebendas.
Una sociedad sin esperanza, es una sociedad muerta y sin capacidad de regeneración.
El mundo parece estar dirigido, por los más tontos de la clase y no pegan ni una.
Lo vemos todos los días, en Siria, con cientos de muertos, en la hambruna del cuerno de África y lo vemos, en la incapacidad de la UE paras solucionar los problemas de financiación.


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Publicado agosto 29, 2012 por gervis en la categoría Articulo