abril 1 2014

UN OBISPO BUENO E INTELIGENTE

Obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas: todos, en nuestra labor pastoral, debemos de ser solicitos y acogedores, con “olor a oveja”, es decir conocer las realidades de nuestro tiempo y estando en medio de las mismas, ayudar a los demás a vivir la fe, a ser coherentes con el Evangelio.
Nuestro Obispo Don Vicente, es un claro ejemplo de sencillez cercanía y acogida.
Su sabiduría, es una sabiduría prudente y humilde y no arrojadiza y prepotente; lo que hace que cuando se dialoga con el, uno aprenda sin darse cuenta.
No me extraña que desde la vida religiosa de España, se valore mucho su trabajo al frente de la Comisión correspondiente de la Conferencia Episcopal.
El pueblo llano y sencillo, es sabio y quiere a las personas buenas que dan cariño y escuchan; en este caso que pastorean a su “grey” con sencillez e inteligencia, como ocurre con Don Vicente.
Como buen castellano, llama las cosas por su nombre, eso si, sin perder de vista la caridad.
Es querido, muy querido, por aquellos Obispos que como él; la mayoría, son sencillos acogedores y tratan de hacer las cosas de la mejor manera posible, en medio de tantas dificultades.
En definitiva, no se trata de hacer loas sin sentido, se trata de decir lo que dicta el corazón, defectos a parte, Dios mio, quién no los tiene; Don Vicente, nuestro Obispo, es un gran regalo del Señor para nuestra Diócesis y así debemos decirlo y agradecerlo.


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Publicado abril 1, 2014 por gervis en la categoría Articulo